Las anomalías anatómicas de la columna cervical, concretamente a nivel de la primera vértebra cervical, se asociaron con una posible isquemia en la circulación del tronco encefálico (parte superior de la médula espinal) y con hipertensión arterial. La corrección manual o ajuste vertebral de esta primera vértebra cervical se relacionó con una reducción de la presión arterial, por lo que esta investigación piloto refuerza la hipótesis de que disminuir la desviación de la primera cervical podría contribuir a reducir y mantener niveles más bajos de presión arterial.
El 70 % de los participantes eran hombres, con una edad media de 52,7 años. Los pacientes se dividieron en dos grupos: uno recibió ajustes vertebrales y el otro un procedimiento placebo simulado.
Los ajustes quiroprácticos se realizaron sobre la zona cervical superior mediante una técnica altamente específica conocida como NUCCA (National Upper Cervical Chiropractic Association). Tras 8 semanas de seguimiento, los resultados mostraron una reducción significativa de la presión arterial en ambos grupos.
Conclusión: La restauración de la alineación de la primera cervical o Atlas está asociada con la reducción marcada y duradera de la presión arterial, como en el caso del uso de medicamentos.
Fuente: Journal of Human Hypertension, mayo de 2007.